sábado 30 de julio 2022

Restos del cohete chino Long March 5B impactaron en el Océano Índico

La nave viajaba sin control a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora

Los restos del cohete chino Long March 5B cayeron a las 16:50 GMT de este sábado en el océano Índico.

Después de que despegara el pasado 24 de julio de la isla de Hainan con el objetivo de transportar un módulo a la estación espacial orbital china, la “Tiangong”.

Según informó a EFE Jorge Lomba, jefe del departamento de Espacio del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) español, este cohete chino ha impactado sobre el Océano Índico tras una reentrada no controlada en la atmósfera, donde lo más seguro es que se haya “desintegrado”.

El cohete chino en pleno armado

Así lo aseguró Lomba, quien advirtió que este tipo de reentradas en la atmósfera de cohetes en Estados Unidos y Europa se hacen de manera “controlada”, por lo que se conoce, en el caso de que no se desintegre, dónde cae.

El Long March 5B, con una masa estimada de unas 20 toneladas, viajaba sin control a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora.

La última predicción para el reingreso del cuerpo del cohete #CZ5B según los expertos

No es la primera vez que una nave china está vigilada por la comunidad internacional

En mayo del año pasado también fue un cohete Long March 5B el que alertó a los servicios de vigilancia de todo el mundo.

Terminó desintegrándose casi en su totalidad y los restos cayendo en el océano Índico, sin causar daños.

Tres años antes, en abril de 2018, el laboratorio orbital Tiangong 1, que estaba en desuso desde 2016 y que vagaba sin control por el espacio, también fue monitorizado.

Este reentró en la atmósfera terrestre sobre el océano Pacífico sur, también sin causar daños.

El cohete Long March-5B Y3, que transporta el módulo de laboratorio Wentian para la estación espacial china en construcción, despega del sitio de lanzamiento de naves espaciales de Wenchang en la provincia de Hainan, China, el 24 de julio de 2022 (China Daily vía REUTERS)

“Hay formas, y así ocurre la mayoría de las veces, de efectuar reingresos controlados en la atmósfera de partes de cohetes que se envían al espacio y, en su caso en el océano, pero hay que guardar mucho combustible para ello, lo que supone una gran inversión”, detalló Lomba.

Con información de Infobae