jueves 04 de agosto 2022

Más de 100 familias en Guanacaste encontraron trabajo con sistema innovador de cultivo

La región más seca de Costa Rica es pionera en un innovador sistema de producción resistente al calentamiento global, cultivan hortalizas con mayor productividad y menor consumo de agua.

Por Kathia Cárdenas

Lorena Pereira trabajaba como empleada doméstica, pero al llegar la pandemia de la covid-19 se quedó sin trabajo. Cuando le propusieron experimentar con el cultivo de hortalizas en Guanacaste pensó que era una broma. Hoy tiene una exitosa huerta en Liberia, Guanacaste.

Según datos del Instituto Metereológico, Guanacaste es la provincia más seca y caliente de Costa Rica. Justamente ésta se convirtió en el eje de un innovador proyecto de cultivo de hortalizas resistentes al cambio climático, pionero en Centroamérica.

Lorena venció al desempleo que la afectó en medio de la pandemia con la producción de hortalizas resistentes al cambio climático, su huerta hoy abastece a importantes restaurantes de Guanacaste/ foto Kathia Cárdenas

Producen 28 tipos de hortalizas, frutas y verduras como lechuga, cebollino, tomate, pepino y repollo. El proyecto ya genera empleo para más de 100 familias, incluyendo mujeres jefas de hogar, adultos mayores y personas con discapacidad.

El proyecto de huertas adaptables al cambio climático es también una nueva esperanza para mayores opciones de empleo en esta zona. Se trata de una alianza público-privada liderado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería y la asociación Creciendo juntos.

Los productores ya venden a cuatros hoteles ¨5 estrellas¨, donde turistas de muchos países, especialmente de Estados Unidos, degustan platillos gourmet con productos frescos cultivados en la misma zona.

Hoteles 5 estrellas como el Andaz en Península de Papagayo utilizan los vegetales frescos cultivados por estos productores, para preparar platillos gourmet. Imagen: Kathia Cárdenas.

¿Cuál es el secreto para producir hortalizas resistentes al cambio climático??

Realizaron pruebas con semillas traídas de países como Israel y Holanda, crearon un sistema que incluye protección contra rayos infrarrojos,  usan riego por goteo y lograron también un menor uso de pesticidas.

Consumen sólo 1/3 del agua que cultivos similares y producen 35% más.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, 13 de cada 100 personas no tiene empleo Guanacaste y durante la pandemia esta provincia llegó a ocupar los primeros lugares de desempleo en todo el país.

34 de cada 100 guanacastecos vive en condición pobreza, es la segunda región de Costa Rica con más cantidad de personas pobres, es un dato incluso superior al promedio del país que es del 23%.

Agricultura climáticamente  inteligente

Este es además un ejemplo exitoso de la llamada agricultura climáticamente inteligente, para la cual Costa Rica se prepara con varios proyectos. En el 2023 iniciarán los estudios para el desarrollo de un ¨invernadero inteligente el cual tendría tecnología como sensores y sistemas de riesgo automatizado.  Será una inversión de $700.000, donados por el Banco Centroamericano de Integración Económica y la República de Corea del Sur.

 El instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria también capacita a productores y técnicos de todo el país en el uso de tecnología como drones para monitorear plagas o medir fertilidad de suelos, también para el uso eficiente del recurso hídrico.

Según proyecciones de la CEPAL si no se toman medidas en el 2050 Costa Rica  podría tener una disminución de la productividad en cultivos como café, maíz y frijoles y pérdidas de hasta al 4% de su PIB debido a sequías e inundaciones.

El desarrollo sostenible y la seguridad alimentaria son parte de los objetivos de desarrollo del milenio de las Naciones Unidas. Generar cultivos resistentes al aumento de temperaturas también es una herramienta que garantiza empleos y disponibilidad de alimentos.

El primer paso está en Guanacaste donde ya 100 familias dejaron de comprar vegetales y hoy los sacan directamente de sus huertas, tienen ingresos estables y demuestran que con ingenio es posible ganarle la batalla a la crisis climática.