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jueves 11 de marzo 2021

Gobierno Japonés realiza donación de equipo médico a la CCSS

Se trata del sistema de registro hemodinámico y electrofisiológico para procedimientos de cateterismo cardiaco para el hospital Nacional de Niños.

Autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) recibieron por parte de la Embajada del Japón en Costa Rica una donación de equipos que van a beneficiar a pacientes covid-19 y de otras enfermedades de los hospitales Nacional de Niños y Enrique Baltodano Briceño.

Se trata del sistema de registro hemodinámico y electrofisiológico para procedimientos de cateterismo cardiaco para el Hospital Nacional de Niños, cuyo costo es de ¢101.5 millones; y los equipos de ultrasonido digital e inyector contraste para el hospital Enrique Baltodano Briceño, con un valor de ¢55 millones.

Con el sistema de registro hemodinámico y electrofisiológico, el hospital Nacional de Niños realizará procedimientos de cateterismo cardiaco a menores con malformación de corazón que los predispone a infecciones pulmonares graves, incluyendo la covid-19. En caso del hospital de Liberia, el ultrasonido se utilizará para diagnosticar a los pacientes con covid-19 y el inyector servirá para los procedimientos de prótesis endovasculares para tratar aneurismas.

De acuerdo con el doctor Román Macaya Hayes, presidente ejecutivo de la CCSS, la institución recibe con mucho agradecimiento esta donación, toda vez que los equipos son necesarios para la atención de la pandemia, pero además beneficiarán a pacientes con otras patologías.

El jerarca aseguró que el encuentro entre la CCSS y la embajada de Japón  fortalece la relación entre el país asiático y Costa Rica. Además, se conversó sobre nuevas oportunidades de colaboración  como en el campo científico.

Por su parte, el señor embajador  KOMATSU Shinjiro, dijo que “para el gobierno de Japón, brindar asistencia en el área de salud es uno de los temas más importantes en cooperación internacional. Este año se aprobaron dos proyectos de adquisición de equipos médicos considerando la influencia de la pandemia”.

Estas donaciones provienen del programa de cooperación denominado “Asistencia para Proyectos Comunitarios y Seguridad Humana (APC)”, el cual tiene como objetivo proporcionar asistencia financiera no reembolsable a las organizaciones sin fines de lucro para ayudarles a ejecutar los proyectos de desarrollo a nivel comunitario y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

El doctor Marvin Palma Lostalo, director del hospital Enrique Baltodano Briceño, manifestó que la donación va a reducir los tiempos de espera para ultrasonido de los pacientes de la región Chorotega y permitirá hacer procedimientos vasculares sin tener que trasladar a los pacientes a San José. La donación mejorará la atención en las especialidades de radiología y vascular periférico.

El doctor Carlos Jiménez Herrera, del hospital Nacional de Niños, agradeció la donación ya que anualmente nacen 500 bebés con malformaciones cardiovasculares, de los cuales alrededor de 50 % requieren  cirugía y diagnósticos por medio de hemodinamia.

Para llevar a cabo la donación, la embajada de Japón firmó dos contratos: uno con la Fundación para el desarrollo del hospital Nacional de Niños, por un monto de $167 569 (equivalentes a los ¢101.5 millones), y otro con la Asociación pro-ayuda al hospital Enrique Baltodano Briceño, por un monto de $90 900 (equivalentes a ¢55 millones).

La ceremonia contó con la participación del señor KOMATSU Shinjiro, embajador del Japón, el doctor Román Macaya Hayes, presidente ejecutivo de la CCSS, el doctor Carlos Jiménez Herrera, presidente de la Fundación para el desarrollo del hospital Nacional de Niños, el doctor Rafael Gutiérrez Alvarez, jefe del servicio de Cardiología del hospital Nacional de Niños, el doctor Marvin Palma Lostalo, director del hospital Enrique Baltodano Briceño, el doctor Jorge Vargas Madrigal, presidente de la Asociación pro ayuda hospital Enrique Baltodano Briceño.

En diciembre de 2020, el gobierno del Japón realizó otra donación que permitió enfrentar la crisis sanitaria causada por la pandemia. Se trató de camas de hospital, monitores de cama para pacientes y equipos de rayos X portátiles por un monto aproximado a los $3 millones.