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miércoles 20 de abril 2022

Constructora Sánchez Carvajal demandó al estado dos veces por contrato en ruta a San Carlos

Constructora Sánchez Carvajal: “El trato que se nos han dado es como si los responsables de los malos diseños, los responsables de todo, fuéramos nosotros”

Luego de una década de estar al frente de la construcción de la carretera a San Carlos, en el año 2018, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) finalizó el contrato con la Constructora Sánchez Carvajal por supuestas irregularidades en la ejecución de la obra. 

Desde ese momento el proyecto está paralizado y la constructora libra una batalla legal para que le sean reconocidos sus derechos.

La empresa asumió la obra en el 2008 tras ser abandonada por la empresa Taiwanesa RSEA ingeniería, luego de que Costa Rica rompió las relaciones diplomáticas con esa nación.

En este momento, la empresa tiene tres demandas contra el Estado en trámite, dos por la carretera a San Carlos y una más relacionada con licitaciones de mantenimiento vial. Alegan que están siendo afectados porque el proyecto de la carretera a San Carlos está mal planificado, reclaman errores de origen en el diseño y que los atrasos en las expropiaciones afectaron el avance del proyecto.

Según el contrato la constructora estaba obligada a ejecutar las obras tal y como lo indican los planos entregados por el Estado.

“Tratamos de proponer soluciones técnicas (…) Lo que nos duele es que ese esfuerzo que hicimos de tratar de ayudar, de ser proactivos para que la carretera se terminara, no lo vemos en la misma dimensión para nosotros”, lamentó Fernando Sánchez, uno de los dueños de la constructora.

Su hermano Carlos Sánchez coincide en los problemas que han enfrentado a raíz de la paralización de la obra. “Nos duele porque en la opinión (de la gente) lo que ha quedado es que ha sido una irresponsabilidad nuestra y en realidad nosotros somos responsables de hacer lo que nos dan” dijo.

La constructora pasó de tener casi mil empleados a sólo 7 actualmente,lo atribuyen a atrasos en pagos del CONAVI y a la afectación debido a todos los problemas que enfrentaron en el proceso de la construcción y la paralización del proyecto de la carretera que conectaría La abundancia de San Carlos y Sifón de San Ramón.

Los hermanos Fernando Sánchez y Carlos Sánchez aseguran que se les ha culpado por un proyecto mal planificado, a pesar de que su empresa intentó de varias formas que la carretera saliera adelante.

Los hermanos Sánchez explicaron que desde la constructora se enviaron 293 notas a la administración con recomendaciones para mejorar el proyecto, sin embargo, muchas de ellas nunca se acataron.  Asimismo, en el año 2010 la empresa Sánchez Carvajal  pidió rescindir el contrato, pero el MOPT rechazó esa posibilidad.

Consultamos al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (Mopt), sobre las declaraciones de la empresa Sánchez Carvajal y sobre si existe alguna contrademanda contra la empresa, pero al cierre de esta edición no se tuvo respuesta.

¿Quién es el responsable de los retrasos y el elevado costo de la carretera?

En el año 2011 la Contraloría General de la República solicitó investigar el proyecto y establecer las responsabilidades. El entonces jerarca del MOPT, Francisco Jiménez, inició la  investigación  a lo interno en  ese  mismo año, pero luego dejó la entidad. Noticias Repretel consultó sobre el resultado de ese análisis, no obstante se limitaron a informar que en este momento hay una investigación abierta en el Ministerio Público la cual  es confidencial.

Dieciocho jerarcas del Ministerio de Obras Públicas y Transportes así como decenas de funcionarios han tomado decisiones sobre este proyecto. Algunos ya fallecieron, otros no están en condiciones de hablar o fue imposible localizarlos, esto imposibilita esclarecer por qué los  errores en los diseños y las fallas  constructivas no se corrigieron oportunamente.

Son décadas de mala planificación, aumentos de costos, diseños deficientes y errores de funcionarios del MOPT y el CONAVI, que al día de hoy, la mayoría, no han podido resolverse. Tampoco hay sanciones claras.