Las muertes y desapariciones de varios científicos ligados a programas de misiles, iniciativas espaciales, investigación OVNI, energía nuclear y el sector farmacéutico en Estados Unidos, han generado debate y especulación en redes.
Recientemente la Casa Blanca se refirió a este extraño patrón. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, afirmó que la administración considera revisar el caso, y en caso de confirmar los hechos, se impulsará una investigación formal.
Uno de los casos que salieron a la luz recientemente fue el de Amy Eskridge, una investigadora y fundadora del Instituto de Ciencia Exótica, que trabajaba en tecnología antigravedad. Ella fue encontrada con un disparo en la cabeza en 2022. Su muerte se manejó como un suicidio.
Cuatro años después, unos mensajes plantean dudas sobre lo que realmente sucedió.

¿Por qué?
Franc Milburn, un paracaidista y oficial de inteligencia británico retirado afirma que habló con Eskridge antes de su muerte y compartió mensajes que supuestamente ella le envió.
Mensajes
Una nota con fecha del 13 de mayo de 2022 decía que:

“Si ven algún informe que diga que me suicidé, les aseguro que no lo hice. Si ven algún informe que diga que sufrí una sobredosis, les aseguro que no lo hice. En caso de que vean algún informe que diga que maté a alguien más, les aseguro que no lo hice”.
Según relató Milburn al medio Daily Mail, Eskridge, así como algunos de sus colegas dedicados a la investigación en propulsión avanzada y energía, habían sido víctimas de una “campaña sostenida de acoso e intimidación diseñada para obstaculizar su trabajo”.
Ataques físicos y psicológicos
Milburn afirma que Amy Eskridge fue víctima de ataques físicos y psicológicos, mismos que él documento y ahora las hace públicos.
Supuestamente, Eskridge reportó lesiones que, según ella, fueron cuasadas por lo que describió como un “arma de energía dirigida”. Dispositivo, aparentemete emite energía concentrada capaz de causar quemaduras u otros daños.
En el contexto de este reporte, Milburn compartió imágenes de las manos, pies, cuello y espalda de Amy tras haber sido ‘atacada’ con esta arma.




Inclusive se compartió una imagen de la supuesta conversación donde envió una foto con una ventana que tenía una marca. Al parecer, por este sitio pasó el “arma de energía” que atacó a Eskridge mientras trabajaba en su computadora portátil.
Imagen compartida en conversación.
“Mi exagente de la CIA especializado en armas, que forma parte de mi equipo, vio mis manos cuando se quemaron gravemente hace un par de meses, y vio ese cristal de la ventana en persona. Dijo que había construido cosas así, y que lo más probable era que se tratara de un emisor de radiofrecuencia en banda K alimentado por cinco baterías de coche conectadas en serie desde el interior de un todoterreno”, habría escrito en la conversación.
¿Qué dice la familia sobre la muerte de la científica vinculada con investigación OVNI?
Richard Eskridge, padre de la mujer y antiguo científico de la NASA que trabajó en propulsión por fusión, refuta las afirmaciones de que la muerte de su hija está en discusión.
Con información de: Daily Mail.