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Uno de los relatos bíblicos más históricos podría tener un elemento aún visible en nuestro mundo, se trata del Arca de Noé. Una formación misteriosa de 157 metros de largo es objeto de estudio científico en Turquía.
El equipo científico recolectó cientos de muestras y realizó perforaciones profundas para determinar qué hay bajo la superficie de la formación Durupinar. Sin embargo, todavía no existe una confirmación científica de que la estructura corresponda a la embarcación descrita en la Biblia.
La campaña de trabajo de campo más reciente se extendió del 29 de junio al 11 de septiembre y contó con la participación de 20 científicos y estudiantes de hasta cinco países.
Durante ese periodo, el equipo recolectó 366 muestras, aunque la cantidad podría aumentar hasta alcanzar el millar. Los investigadores ahora deben analizar el material en laboratorios y contrastarlo con los datos obtenidos mediante los estudios del subsuelo.
Uno de los aspectos que llamó la atención de los especialistas fue la presencia de material orgánico en las capas examinadas. Además, una broca se rompió al alcanzar una superficie especialmente resistente, que los investigadores consideran que podría corresponder a madera petrificada o altamente mineralizada.
La investigación comenzó en 2021 con el proyecto Escaneos del Arca de Noé: Guardianes del Arca. Desde entonces, los especialistas han utilizado tecnologías para determinar los avances.
El interés por la formación se remonta a 1959, cuando el capitán del Ejército turco Ilhan Durupinar identificó una estructura con apariencia de barco. Las primeras fotografías de la zona mostraron una formación de dimensiones similares a las que algunas interpretaciones atribuyen al Arca de Noé.
Una investigación reciente detectó varias anomalías subterráneas que los investigadores interpretan como posibles paredes, cavidades, corredores y otras estructuras.
Los escaneos también identificaron una capa subterránea de entre 16 y 20 pies de espesor, con tres subcapas diferenciadas. Además, algunas anomalías mostraron ángulos rectos y posibles espacios internos.
Con el trabajo de campo concluido, la investigación entra en una etapa centrada en el análisis de las muestras y la interpretación de los resultados.
Según la información divulgada sobre el proyecto, los hallazgos se recopilarán de cara a mayo de 2027. Posteriormente, los primeros resultados se presentarían en el libro Investigación sobre la Formación Durupinar 2026 y mediante artículos internacionales.
La expectativa gira en torno a determinar si la estructura tiene un origen natural o si existen evidencias que permitan plantear otras explicaciones.
