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Un grupo de ciberdelincuentes creó un falso GPT de ChatGPT para engañar a usuarios y conseguir acceso remoto a sus computadoras, con la posibilidad de controlar funciones como la cámara y el micrófono.
Así funciona un nuevo método de suplantación de identidad y estafa.
La campaña fue detectada por la empresa de ciberseguridad Huntress, que logró que el GPT utilizado por los atacantes fuera eliminado. Sin embargo, dos días después apareció otra versión con características similares.
Los atacantes crearon un software personalizado llamado “Plus 5.6”, un nombre diseñado para parecerse a los modelos reales de OpenAI.
Como estas programaciones funcionan dentro del sitio oficial de ChatGPT, los usuarios que recibían un enlace podían creer que se trataba de una herramienta legítima.
El falso sitio web respondía siempre con el mismo mensaje. Indicaba que existía una supuesta disponibilidad limitada en el sitio principal y enviaba al usuario a un “dominio de respaldo”.
El enlace llevaba a una página creada mediante Google, donde aparecía una falsa prueba de seguridad similar a un CAPTCHA.
La página pedía al usuario copiar y pegar un código en el programa “Ejecutar” de Windows.
Esta técnica se conoce como ClickFix y busca convencer a la persona de que realice por sí misma una acción que termina instalando el programa malicioso.
Una vez que el usuario ejecutaba el código, se instalaba en la computadora un programa.
Según Huntress, el programa permitía a los ciberdelincuentes ver la pantalla de la víctima y manejar su computadora a distancia.
También podían activar la cámara y el micrófono, además de escuchar el audio del equipo sin que la persona lo notara.
El programa malicioso también podía revisar archivos y documentos almacenados en la computadora en busca de información que pudiera resultar útil para los atacantes.
Antes de comenzar a actuar, el programa revisaba qué sistemas de seguridad tenía instalado el equipo, qué programas estaban funcionando y cómo estaba conectado a internet.
Huntress informó que la campaña afectó a decenas de usuarios y que su equipo atendió al menos 40 incidentes relacionados con el sitio utilizado para distribuir el programa.
OpenAI eliminó el GPT “Plus 5.6” el 25 de septiembre, después de que los investigadores alertaran sobre la campaña.
Sin embargo, dos días después apareció otro GPT con características similares, por lo que los investigadores señalaron que los atacantes continuaban utilizando el mismo método para intentar infectar equipos.
