Escrito por: Luis Coto
El estrés no es exclusivo de los humanos, nuestras mascotas, especialmente perros y gatos, también pueden experimentar ansiedad ante cambios en su entorno, ruidos fuertes o falta de estímulo.
Entre las señales más comunes de estrés en mascotas se encuentran comportamientos repetitivos como lamerse excesivamente, esconderse, pérdida de apetito, agresividad repentina o vocalizaciones constantes.
Estos signos son respuestas a factores como la soledad prolongada, la llegada de nuevas personas o animales al hogar, o incluso paseos inadecuados.
Para contrarrestar el estrés, es esencial ofrecer rutinas estables, estimulación mental y ejercicio regular. Los juguetes interactivos, la socialización controlada y los espacios tranquilos ayudan a que perros y gatos se sientan seguros.
Además, ante síntomas persistentes, siempre se recomienda la consulta con un veterinario para descartar causas médicas. Detectar el estrés a tiempo no solo previene enfermedades, sino que fortalece el vínculo humano-animal, también garantiza su bienestar físico y emocional.
Con información de: Virbac