¿Por qué los narcos tienen altares con santos y budas llenos de ofrendas?

Dinero, cadenas y drogas forman parte de las ofrendas.

Los recientes allanamientos realizados por las autoridades dejaron al descubierto un elemento que cada vez aparece con más frecuencia en viviendas vinculadas al narcotráfico: altares con narco santos, budas y otras figuras utilizadas en aparentes rituales de protección.

Especialistas del Poder Judicial explicaron que estas prácticas buscan brindar una sensación de resguardo a quienes participan en actividades delictivas, especialmente sicarios y vendedores de droga.

Una creencia que llegó desde otros países

Según los expertos, este tipo de espiritualidad tiene influencia de organizaciones criminales de otros países, como México, donde el culto a los llamados narco santos se ha documentado desde hace varios años.

Las autoridades indicaron que estas figuras aparecen principalmente en viviendas utilizadas como puntos de venta de droga o bodegas de organizaciones criminales, donde incluso se realizan rituales para pedir protección de los negocios ilegales.

También funciona como una forma de control

Los especialistas señalaron que estas creencias también fortalecen el control que ejercen los líderes de las bandas sobre los integrantes más jóvenes, quienes adoptan estos rituales como parte de la cultura criminal.

Añadieron que, aunque para muchos pueda parecer una superstición, dentro de estas estructuras los altares representan una forma de protección frente a los riesgos constantes que enfrentan quienes participan en actividades ilícitas.

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El miedo también forma parte del narcotráfico

De acuerdo con el análisis del Poder Judicial, las personas vinculadas al narcotráfico viven bajo una presión permanente por la posibilidad de ser detenidas o atacadas por grupos rivales.

Esa constante sensación de peligro hace que muchos recurran a este tipo de prácticas como una forma de buscar tranquilidad o sentirse protegidos, pese a que, según los expertos, el destino final de estas actividades suele ser la cárcel.