
CACCO es el nombre oficial de la nueva megacárcel que construirá el Gobierno de Costa Rica. CACCO significa Centro de Alta Contención del Crimen Organizado, y el nombre refleja con claridad el propósito central del proyecto: encarcelar a personas de alta peligrosidad vinculadas con estructuras criminales organizadas.
El término “Centro de Alta Contención” no es casual. Implica un enfoque de control riguroso, seguridad extrema y confinamiento especializado, dirigido a enfrentar uno de los principales retos de seguridad del país: el crecimiento del crimen organizado.
El CACCO se inspira en el modelo de la CECOT (Centro de Confinamiento del Terrorismo) implementado en El Salvador bajo el liderazgo del presidente Nayib Bukele. Este sistema ha sido reconocido y también criticado internacionalmente por su mano dura contra las pandillas. Costa Rica busca adaptar este modelo a su propio contexto legal y social.
La construcción del CACCO tendrá un costo estimado de ₡21 mil millones. Actualmente, ya se aprobaron ₡7,879 millones por parte de la Comisión de Asuntos Hacendarios. A esto se suman recursos del Ministerio de Justicia, alcanzando un total de ₡8,147 millones, equivalentes al 40% del presupuesto total.
El 60% restante, cerca de ₡12 mil millones, todavía está en proceso de gestión presupuestaria, según lo informado por Casa Presidencial.
La megacárcel CACCO podrá albergar hasta 5,100 reclusos, lo que representa un aumento del 40% en la capacidad del sistema penitenciario nacional. El Gobierno espera que esta infraestructura contribuya a descongestionar cárceles existentes y a mejorar la seguridad en centros de reclusión.