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Un juez ratificó este jueves una pena de 32 años y 2 meses de prisión contra un hombre de apellidos Castro Chévez, por el femicidio de su expareja Valentina Moscoso.
La sentencia se dictó en la sala de juicio de Puntarenas mediante un proceso abreviado. La víctima tenía cinco meses de gestación al momento del crimen.
El tribunal acogió la figura del proceso abreviado, avalada por la familia y la defensa del acusado.
Con ese mecanismo se evitó el juicio oral y la exposición de las pruebas y testimonios del caso. Cabe indicar que la pena impuesta por el femicidio quedó por debajo de los 35 años que contempla la legislación para ese delito.
El expediente registra que Castro Chévez incumplió en tres ocasiones las medidas de restricción que le impedían acercarse a Moscoso.
En una de esas visitas dejó basura frente a la vivienda; en otra llegó de noche a amenazarla.
El día del crimen irrumpió en la casa mientras ella compartía con su nueva pareja.
Por otro lado, la abogada de la víctima, Kimberly Castro, describió el ataque durante la acusación. “El justiciable sacó un arma de fuego de entre sus ropas y con la misma en su poder apuntó con dicha arma hacia el cuerpo de la ofendida Valentina Lizondo Moscoso y le disparó en una ocasión impactándola en el omóplato derecho”
El homicida aceptó los cargos por femicidio, aborto, tentativa contra el nuevo novio de la víctima y tres incumplimientos de medidas de acercamiento.
Se entregó a las autoridades después de cometer el crimen. La pareja tenía una hija que en ese momento contaba con 2 años de edad.
La familia de Moscoso expresó conformidad con la resolución tras año y cuatro meses de proceso. “Que el sistema completamente le falló a Valentina, le falló a todas las víctimas implicadas en este caso”.
La familia solicitó que Castro Chévez cumpla la pena en el Centro de Atención Integral (CAI) conocido como CACO.