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Un vecino encontró un bloque de piedra con inscripciones frente a su casa y permitió descubrir restos de dos enormes estatuas del antiguo Egipto.
Una de las piezas pertenece al faraón Ramsés II, quien gobernó hace más de 3.000 años.
El hallazgo ocurrió en la aldea de Behbit Al-Higara, en el delta del Nilo.
Tras recibir el aviso, las autoridades arqueológicas iniciaron una excavación que permitió recuperar fragmentos de esculturas monumentales.
Los arqueólogos recuperaron la cabeza de una estatua de Ramsés II, de aproximadamente 1,60 metros de altura.
La pieza muestra al faraón con la doble corona, símbolo de la unión del Alto y el Bajo Egipto.
Los investigadores estiman que la escultura completa, incluida su base, pudo alcanzar los 8,5 metros.
Además, encontraron restos de un pilar con inscripciones que ayudaron a identificar al antiguo gobernante.
Ramsés II perteneció a la dinastía XIX y gobernó Egipto durante 66 años.
Durante su reinado, impulsó grandes construcciones y utilizó monumentos para proyectar el poder de la monarquía.
La excavación también permitió recuperar parte de una segunda estatua, de unos 2,40 metros de longitud.
Aunque perdió las piernas y la base, conserva rasgos faciales reconocibles.
Cerca de esa pieza apareció un bloque de granito rosa de 1,30 metros con inscripciones jeroglíficas.
Los textos incluyen títulos reales que identifican a Ramsés II como rey del Alto y Bajo Egipto e hijo del dios solar Ra.
Ahora, los especialistas esperan encontrar más fragmentos y estudiar las piezas para reconstruir la historia de estas esculturas y conocer mejor el pasado de la antigua civilización egipcia.



