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En Guanacaste, la naturaleza forma parte de la experiencia, y en ese apartado, Reserva Conchal impulsa acciones para proteger y recuperar el bosque tropical seco costero y el manglar que rodean este destino, con iniciativas que buscan preservar la biodiversidad para las próximas generaciones.
El trabajo se desarrolla en cerca de 40 hectáreas protegidas del Refugio Nacional de Vida Silvestre Mixto Conchal, donde la producción y establecimiento de especies nativas forman parte de una estrategia permanente de conservación.
Desde 2023, el vivero forestal de Reserva Conchal produjo 3.367 árboles forestales y frutales de especies nativas. Estas plantas tienen como destino proyectos de restauración ecológica y conservación, además de contribuir a recuperar espacios naturales dentro de la zona.
La labor empieza desde la semilla. El equipo realiza recolección de semillas, producción de plantas en vivero y posterior establecimiento de especies nativas. El vivero cuenta con más de 100 especies y capacidad para más de 50.000 plantas, además de sistemas que incorporan compost elaborado con residuos orgánicos, riego automatizado con energía solar y productos biológicos para el control de plagas.
Este esfuerzo beneficia directamente a la vida silvestre que habita en la zona. Monos congo, venados cola blanca, aves residentes y migratorias, reptiles y pequeños mamíferos encuentran en estos ecosistemas alimento y refugio.
El manglar también cumple un papel fundamental al proteger especies terrestres y marinas y funcionar como una barrera natural frente a la erosión costera.
“Cada ecosistema que logramos fortalecer representa mayores oportunidades para que las especies encuentren refugio, alimento y condiciones adecuadas para desarrollarse”, señaló Gabriela Meza, gerente de Sostenibilidad de Reserva Conchal.
La conservación también llega a las comunidades. A través de Simbiosis, su programa de educación ambiental, Reserva Conchal ha recibido a más de 4.000 estudiantes de escuelas locales desde 2017, con actividades sobre biodiversidad, manglares, pasos de fauna, reforestación y especies nativas.
Durante estos encuentros, los estudiantes también conocen cuatro especies de abejas nativas y su importancia para la polinización.
El refugio, creado en 2009, forma parte del Corredor Biológico Marino Costero Baulas-Conchal, una conexión natural que favorece el desplazamiento de especies y fortalece la protección de distintos ecosistemas de Guanacaste.
A 17 años de la creación del refugio, Reserva Conchal mantiene su apuesta por una convivencia entre turismo y naturaleza. Cada árbol producido, cada especie protegida y cada persona que aprende sobre biodiversidad suma a la conservación de uno de los ecosistemas más representativos de Guanacaste.



