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miércoles 15 de septiembre 2021

¿Va de paseo? Cuide a niños y adultos mayores de diarreas

Autoridades recuerdan a la población los signos de alarma para acudir a emergencias.

En el último trimestre la Caja Costarricense de Seguro Social registró un aumento de atenciones en los servicios de emergencias de diarreas y las autoridades de vigilancia epidemiológica aprovechan el momento para recordar a las familias la importancia de estar atentos a casos en niños y adultos mayores quienes pueden terminar en emergencias por una complicación de deshidratación severa.  

Los sistemas de vigilancia epidemiológica institucionales señalan que el aumento es todavía menor en comparación con los datos registrados el año pasado y se atribuye que el «efecto de la pandemia» refuerza el lavado de manos y la desinfección de los alimentos, lo cual repercute en menos enfermos por diarreas. 

Sin embargo, ese efecto disminuyó entre junio y agosto. En los primeros seis meses de este año la disminución fue del 34% en los casos de diarreas en el país en relación con el año anterior y del 50% en comparación con el 2019; para el tercer trimestre, la disminución es apenas del 16%. 

La doctora Lumen Wong Zúñiga considera esa variante como un cambio dentro de lo esperado cada año en esta época, pues la llegada de las lluvias provoca inundaciones que llevan a las familias a los albergues o favorece que las aguas se contaminen por lo que es posible detectar un aumento de casos ante las condiciones de salud frente al clima.   

Junto a las limitaciones por las lluvias de temporada se suman los casos que los expertos llaman las “diarreas viajeras”, refriéndose a personas de paseo en la playa y la montaña, quienes pierden el estricto control en la manipulación de alimentos o lavado de manos, lo cual favorece el aumento de casos de diarreas.  

La enfermera Wong de Vigilancia Epidemiológica recuerda que, sacando conclusiones positivas de entre lo malo de la pandemia, es noticio que la emergencia sanitaria nos recordó la importancia de la higiene básicas, como el hecho de lavarse las manos al llegar a la casa y la higiene de los alimentos, entre otras medidas de protección.  

Y, dentro de los aprendizajes que nunca podemos olvidar, está la vigilancia de niños y adultos cuando la diarrea se vuelve aguda, porque puede llegar convertirse en un cuadro de emergencia médica para niños y adultos mayores.  

Con ese propósito los equipos de salud en todo el país pide a la población que recuerden a la comunidad los siguientes mensajes:  

  • Fortalecer las medidas de higiene básicas como el lavado de manos, la adecuada manipulación de alimentos, el tratamiento de agua de consumo humano y el manejo adecuado de excretas. 
  • Recordar la importancia de los puntos clave del lavado de manos con agua y jabón aun cuando estén de paseo: lavarse las manos antes y después de comer, antes y después de ir al servicio sanitario, antes y después de cambiar pañales de niños o adultos. 
  • Lavar frutas y verduras antes de ingerirlas 
  • Cocinar bien las carnes tipo pescado, pollo y carnes rojas 
  • Utilizar tablas diferentes para picar verduras o frutas con las carnes 
  • Evitar comprar comidas de dudosa procedencia 
  • En caso de tener duda del agua de consumo humano se debe hervir o clorar (una a dos gotas en un litro de agua de cloro) 
  • Si se reserva agua en recipientes los adultos responsables deben asegurarse de que lo valdes, estañones o pichingas tengan tapa y estén limpios, con un lavado previo a conciencia. 
  • Los niños alimentados exclusivamente al seno materno por seis meses experimentan menor morbilidad de infecciones gastrointestinales que aquellos que son alimentados en forma mixta por 3-4 meses, por eso se recomienda fomentar la lactancia materna durante los primeros seis meses de vida. 

Además se recuerda a la población la importancia de reconocer los signos y síntomas de deshidratación y estar atentos a ellos para saber cuándo consultar oportunamente y evitar complicaciones por enfermedad diarreica aguda, dando énfasis en la atención a los niños menores de 5 años. 

Los signos y síntomas que indiquen a la población consultar de manera oportuna a los servicios de salud son los siguientes:  

  • Ojos hundidos 
  • Boca seca 
  • Debilidad 
  • Vómitos abundantes 
  • Letargia (el niño está lento, demasiado calmado a como acostumbra a ser) 
  • Alteración del estado de conciencia. (dice cosas incoherentes) 
  • Llanto sin lágrimas en niños pequeños 
  • Dolor abdominal 
  • Deposiciones líquidas abundantes, especialmente cuando son tres o más deposiciones en una hora.             

En cualquiera de esos casos es mejor acudir a los servicios de emergencias.