Una crisis hipertensiva ocurre cuando la presión arterial supera 180/120 mmHg, según el Dr. Adrián Rojas Torres, quien advierte que este aumento repentino puede dañar vasos sanguíneos, corazón, cerebro y riñones si no se actúa con rapidez.
El médico también detalla que síntomas como ansiedad, visión borrosa y dolor de pecho señalan la urgencia, y recomienda monitorear frecuentemente la presión y evitar interrupciones en medicamentos para prevenir complicaciones graves.