La Policía Penitenciaria descubrió un teléfono celular oculto entre los bloques de una celda durante una requisa en un centro penal, donde también incautaron armas artesanales y dosis de droga.
El director Carlos Morales, confirmó que el dispositivo permitía a reclusos comunicarse con el exterior, violando protocolos de seguridad.
Dos personas fueron detenidas por intentar ingresar estupefacientes, evidenciando desafíos en el control de ilícitos intramuros.