Costa Rica alcanzará los 35.000 vehículos eléctricos circulando en sus calles al cierre de 2025, consolidándose como líder regional en movilidad sostenible. Así lo confirmó Silvia Rojas, directora ejecutiva de Asomove, durante una entrevista en la que destacó la confianza creciente de familias y empresas en esta tecnología.
Actualmente, el 16% del mercado vehicular costarricense corresponde a autos eléctricos, muy por encima del promedio latinoamericano (4%) y de países como Colombia (7,5%) y Uruguay (13%).
Este avance ha sido posible gracias a la Ley de Incentivos al Transporte Eléctrico, que desde 2018 ofrece beneficios como exoneraciones de impuestos, ausencia de restricción vehicular, parquímetros reducidos y acceso a infraestructura de carga.
No obstante, el crecimiento acelerado plantea desafíos. Mientras la flota eléctrica aumentó de 12.000 a más de 30.000 unidades en el último año, el número de cargadores rápidos apenas pasó de 52 a 70 en todo el país. Por ello, se impulsa un proyecto de ley que permitiría al sector privado instalar y vender servicios de carga, complementando a las distribuidoras de electricidad.
Rojas subrayó que este avance convierte a Costa Rica en referente mundial en movilidad eléctrica, aunque insistió en la necesidad de ampliar la red de cargadores para sostener el ritmo de crecimiento y garantizar confianza a los usuarios.