viernes 06 de mayo 2022

Mujer que encerró y mató de hambre a su bebé de 2 años recibió cadena perpetua

“Nunca imaginé que se fuera a morir”, dijo la madre al revelarse el estado de desnutrición y deshidratación que tenía la menor fallecida.

Una mujer de 25 años de edad recibió una sentencia a cadena perpetua como culpable de la muerte de su bebé de 2 años.

El crimen de la niña que falleció producto de la desnutrición a la que fue sometida tras ser encerrada en un cuarto donde vivía con su madre, causa indignación en Argentina.

La fémina, a la que todos señalaron como responsable, dejó sola a la menor al menos por 48 horas.

Según detalla la republica.pe, en ese lapso, fue con su otro hijo de 5 años a pasar el día en la casa de su madre, sin remordimiento de ocultar a la bebé.

Con el televisor en máximo volumen, los transeúntes y vecinos no notaron el llanto de la pequeña.

Descubrimiento de la muerte

La muerte de la niña se descubrió el 22 de junio del 2021 por la madrugada, hora en la que la mujer de apellidos Noemí Colque, llegó con ella en brazos hasta un centro de salud local.

Según Infobae, la señora alegó que su hija “se había atorado con yogurt y galletitas”, pero los médicos obtuvieron otras conclusiones.

En el cuerpo de la menor se pudo constatar signos de maltrato. Los exámenes forenses que solicitaron los médicos confirmaron que se trataban de hematomas, escoriaciones, y grave cuadro de inanición.

Inmediatamente, detuvieron a la madre y la acusaron de abandono de persona y muerte agravada en perjuicio de su propia hija. 

El jueves 28 de abril, se llevó a cabo el debate oral donde desfilaron familiares, testigos y el personal médico que atendió a la menor.

La mayoría de los testimonios complicaban la situación de la Micaela, quien en un comienzo se defendió diciendo: “Nunca imaginé que se fuera a morir”.

La jueza Simesen de Bielke, al final de las declaraciones, solicitó que Micaela Noemí Colque sea sentenciada a cadena perpetua.

La defensa de la madre decidió apelar con una condena de 12 años de prisión efectiva, ya que la acusada “está arrepentida” y desea “una nueva oportunidad”.