jueves 06 de mayo 2021

La infancia de N’Golo Kanté recogiendo basura en los suburbios de París

De recoger basura de niño a campeón del mundo con Francia y figura del Chelsea finalista de la Champions: la increíble historia de N’Golo Kanté

El Chelsea es finalista de la Champions League 2020-21 tras eliminar al Real Madrid en semifinales y se enfrentará al Manchester City el 29 de mayo en Estambul. Uno de los jugadores clave en la eliminatoria frente al conjunto blanco ha sido N’Golo Kanté, el incansable centrocampista francés y líder silencioso de los blues.

Kanté es uno de los futbolistas más queridos por su entrega, su timidez y su humildad, valores que tienen mucho que ver con sus orígenes en los suburbios de París en los que se crio. Allí, a los 7 años, trabajaba recolectando basura. Era 1998, el mismo año en el que Francia ganaba su primera Copa del Mundo. Tiempo después él sería protagonista en el segundo título de los galos y ahora podría sumar la Champions a su palmarés.

No siempre fueron elogios los que recogió este francés de ascendencia maliense, nacido hace 30 años en Géranimus, un barrio ubicado en la periferia de París. A los 7, juntaba basura y chatarra para reciclar y así ayudar con la economía de su hogar, según consignó Globoesporte. Mientras el país celebraba con el primer título del mundo en Francia 1998, él recorría los suburbios de París junto con su papá. Y aunque se convirtió en huérfano de padre con solo 11 años, Kanté nunca se alejó del verdadero camino que debía transitar en su vida. Duplicó los kilómetros de recorrido para afrontar los gastos que le generaba tamaña pérdida y se hizo aún más grande en la adversidad.

Mientras crecía, junto con él también lo hacían sus sueños de ser futbolista en el club barrial Pateu. Una vez reveló que un entrenador le dijo que tenía futuro como jugador de rugby tras verlo realizar un tackle, pero su pasión por el fútbol pudo más. Y si de sueños se trata, tampoco claudicó cuando muchos clubes (Rennes, Sochaux y Lorient, entre otros) lo rechazaron por su baja estatura. Incluso por esta situación, decidió hacer un curso contable al finalizar el bachillerato por si el destino le tenía preparado algo fuera del deporte. Pero esto no ocurrió. Recién a los 19 años, mientras aún se encontraba en sexta división y cuando parecía cada vez más lejana su oportunidad de saltar a la élite del fútbol europeo, le llegó su hora.

“Cuando estaba con Suresnes, club de mi infancia, fui a hacer pruebas para entrar a la academia de clubes profesionales en Francia, pero no tuve oportunidad. Me decían que tenían jugadores como yo o simplemente no les gustaba lo que yo hacía. Así que no pude entrar. Me quedé con Suresnes hasta los 19 años, que fue cuando pude jugar en la sexta división de Francia, con Boulogne”, contó hace cinco años. “El primer equipo era profesional, pero las reservas jugábamos en sexta división. Pasé un año en sexta división, fuimos a quinta división y después pude estar con el primer equipo en la tercera división. Después pude llegar al Caen”, agregó orgulloso Kanté.

Tras su primer paso por el fútbol francés en el Boulogne (2011-2013), llegó el salto al Caen (2013-2015), la primera institución que confió plenamente en unos de los mediocampistas más cotizados del planeta. Su reconocimiento a nivel mundial se dio con el histórico título de Premier League en Leicester City (2015-2016), que le valió una transferencia por 36 millones de euros al poderoso Chelsea.

París Saint-Germain, Juventus, Real Madrid y Barcelona fueron algunos de los poderosos clubes que en su momento mostraron interés. Incluso, según la prensa europea, el PSG estuvo dispuesto a ofrecer 132 millones de euros por su ficha en 2018. Sin embargo, The Blues le extendió el vínculo y mejoró considerablemente su salario para retenerlo.

Se hablan de muchos números y millones de euros en la vida, sin embargo, N’Golo Kanté nunca perdió la humildad. Ni siquiera estando en el Chelsea, donde cambió la scooter que lo acompañó en sus primeros momentos por un sencillo Mini Cooper. Como él mismo lo manifestó, nunca le importaron los autos, porque “de joven, no tenía la ambición de tener uno”. Una vez sorprendió al acudir al entrenamiento con su modesto automóvil, mientras desfilaban los Ferraris, Maseratis, Jaguars… de sus compañeros. The Rat fue el apodo que se ganó de parte de Eden Hazard (hoy fue su rival), luego de que advirtieran que su espejo retrovisor estaba sujeto con cinta aislante. Antes de ese Mini de segunda mano, La Rata tuvo un Renault Megane.

The Rat se suma a una larga lista de apodos, ya sea de compañeros como de rivales. En una oportunidad, Michael Ballack lo describió como “una mosca molesta”, por su estilo de juego. El mismo que lo llevó al origen de los N’Golo Kanté Facts, que dio origen a una frase del chileno Gary Medel y del que se destacan: “El 70% del planeta está cubierto por agua, el resto por Kanté”, “Kanté puede apagar las luces y meterse en la cama antes de que la habitación esté oscura”, “Él no paga por electricidad, la produce”, “Se va en bici a su casa y gana el Tour de Francia”.