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martes 06 de octubre 2020

La estrategia de Japón para seguir con la vida social durante la pandemia del COVID-19

El país asiático comprendió que la mejor forma de combatirlo es aprender a vivir con él.

En Japón, desde que se registraron los primeros casos del nuevo coronavirus hace ocho meses, todavía no se han impuesto medidas restrictivas obligatorias, sanciones o cuarentena y, sin embargo, la vida regresa lentamente a la normalidad, pese a que las encuestas de opinión muestran una insatisfacción generalizada de la población con el Gobierno central.

En este contexto, los colegios, establecimientos gastronómicos y bares siguen atendiendo al público, los trenes vuelven a estar abarrotados y la administración japonesa implementa programas nacionales para motivar a los ciudadanos a viajar dentro de la nación o salir de casa para comer, como estrategias para reactivar la economía.

De acuerdo a las autoridades sanitarias, la práctica de estas tácticas ha resultado en un “acercamiento único” a la pandemia que les ha ayudado a controlar al patógeno y disminuir el impacto económico.

Según los últimos reportes, Japón reportó cerca de 1.500 víctimas mortales y poco más de 82.000 contagiados, mientras el índice de mortalidad por 100.000 habitantes rondaba el 1%, una drástica diferencia con Estados Unidos porque registra el 59%.

No es la mejor cifra entre naciones asiáticas: Tailandia, Corea del Sur o Vietnam, al aplicar medidas más severas, han obtenido menos infectados.

En diálogo con el medio BBC Mundo, el doctor Hitoshi Oshitani, profesor de virología de la Facultad de Medicina de la Universidad Tohoku, dijo: “En Japón usamos un acercamiento diferente al que se ha utilizado en la mayor parte del mundo”.

“En casi todo el planeta, la estrategia ha sido intentar contener el coronavirus. Desde el principio, nosotros no tuvimos ese objetivo. Optamos por algo diferente: decidimos aprender a vivir con este virus”, añadió.

Para ello, explica Oshitani, “se trató de disminuir la trasmisión tanto como fuera posible, a la vez que se mantenían las actividades sociales y económicas”.

“Aceptamos que este virus es algo que no se puede eliminar. De hecho, la gran mayoría de las enfermedades infecciosas no se pueden eliminar, por lo que entendimos que la mejor forma de combatirlo era coexistir con él”, sostuvo el docente japonés.

En la actualidad, una segunda ola amenaza a Europa y las predicciones de nuevos casos son cada vez más preocupantes para la temporada fría. El país del sol naciente espera que su experiencia pueda ser útil a otras naciones para considerar nuevas maneras de afrontar la crisis sanitaria mientras se intenta, también, rescatar la economía.