Un golpe en la cabeza puede generar hemorragias o inflamaciones que no se manifiestan de inmediato, sino que pueden aparecer horas o incluso días después del impacto.
La Dra. Nujelahe Neira, especialista en fisiatría y rehabilitación, advierte que los síntomas de alerta incluyen dolor de cabeza que aumenta, vómitos a repetición, pérdida de conciencia (aunque sea por segundos) o cualquier déficit neurológico como debilidad o convulsiones.
La especialista recomienda no mover bruscamente a la persona tras el golpe, evitar administrar aspirinas o antiinflamatorios que puedan aumentar el sangrado, y vigilar la evolución de los síntomas durante las primeras 24 a 48 horas para decidir si se requiere atención médica.