Costa Rica se consolida como el séptimo destino global para millonarios, cuyos patrimonios promedian los ocho millones de dólares, según el informe de Migración de Alto Patrimonio 2025 que destaca la estabilidad política y los incentivos fiscales como imanes clave.
Aunque este flujo impulsa inversiones en sectores inmobiliarios y turísticos de lujo, economistas como Laura Chinchilla, directora del Instituto de Estudios Fiscales, advierten sobre posibles tensiones en la equidad social si no se regulan impactos en mercados locales.
El Ministerio de Economía monitorea esta tendencia para alinear beneficios con políticas de desarrollo sostenible que eviten distorsiones en el costo de vida.