En estas fechas muchas personas alistan sus maletas y emprenden un viaje de vacaciones. Pero en la mente de algunos dueños de mascotas está el deseo de que su fiel amigo le acompañe en sus aventuras.
Pero para llevar a un animal en un viaje se deben tener en cuenta varios aspectos, por lo cual le damos las claves para ir acompañado de su mascota.
La salud del animal
Antes de pensar en los elementos que permitan transportar al peludito, lo primero es pensar en su bienestar y salud. A pesar de que suene una buena idea el hecho de estar con él en la travesía, puede que este no sea su pensamiento, ni se sienta a gusto.
Aspectos como su personalidad y estilo de vida pueden resolver la consulta y, en caso de que no, lo mejor es preguntarle a un veterinario.
Modo de viaje
Es importante la comodidad del animal de cuatro patas, por lo que es recomendable viajar con su fiel amigo por carretera. Según indican expertos, es el mejor medio de transporte, ya que da la posibilidad de que el dueño y la mascota puedan tomar los descansos suficientes.
Si está entre las posibilidades llevarlo en un avión, debe informarse sobre las propias normas y requisitos que tiene la compañía aérea con la que compró el tiquete. El mismo proceso en tema de importación de animales si tiene pensado visitar otro país.
Agenda
Luego de haber llegado al lugar de destino, es importante haber planificado un hospedaje, actividades y una logística que se adapte a la mascota. Cuestiones como si admiten animales en el lugar al cual se va a quedar son claves para hacer de su viaje un éxito.
También es importante pensar en las necesidades del animal, por lo que tener un espacio destinado para alimentos, bebederos, medicamentos, correas, collares o juguetes puede ser imprescindible para su peludito.
Una clave para que el animal pueda familiarizarse con un nuevo artículo que compró para el viaje es usarlo en el hogar.
Finalmente, el tener en cuenta que algo puede salir mal en su travesía con su mascota ayudará a una mejor resolución de problemas y una fijación de expectativas para no sentirse frustrado o decepcionado si algo sale mal.
Con información de: National Geographic.