Bandas criminales contratan a sicarios inexpertos para asesinar a sus rivales, generando un aumento en los errores mortales. En un reciente caso, un mecánico fue ejecutado por equivocación mientras conducía el vehículo de una clienta, a quien acompañaría a comprar aceite. Los gatilleros confundieron al trabajador con su supuesto objetivo y lo mataron a plena luz del día, según revelan las imágenes del ataque.
Este crimen se suma a una preocupante estadística: en lo que va del 2025, al menos 17 personas han muerto como víctimas colaterales en balaceras. Las organizaciones criminales están ofreciendo sumas de dinero a jóvenes sin experiencia para realizar estos actos, lo que incrementa la posibilidad de errores fatales.
La situación pone en evidencia la descomposición del sicariato y la urgencia de medidas efectivas de seguridad.